Y un día, mi sombrero me dejó

Y un día, mi sombrero me dejó

Nunca dejaste de estar en la mochila. Siempre ahí, el primero en salir, casi diría con ímpetu, con unas ganas locas de ver el paisaje. Te agarrabas a mí como si fueras una rémora, pero no en el sentido peyorativo, sino, en el sentir de dos amantes que se abrazan. Nos uníamos en una perfecta simbiosis, agradeciéndonos mutuamente el estar juntos, no sin cierta complicidad.

Testigo silencioso de mis sueños, de mis pensamientos. Cuando te dejaba, no dudabas en mover las alas para dejar constancia de tu presencia. Si miraba de agarrarte a los anclajes te oponías, no te gustaba estar sometido. Tu querías jugar con el viento aunque siempre le pusiste un límite a éste. El dios Eolo intento arrancarte de mi en innumerables ocasiones, en los valles, pero sobretodo en las cretas del Pirineo, nuestro amado e idolatrado Pirineo, pero su perseverancia nunca consiguió separarnos. Juntos remontamos decenas de ríos, subimos decenas de montañas y danzamos por innumerables crestas.

IMG_2153
Dando sombra en una mañana soleada en Pirineos

Me protegiste de los rayos del astro rey aguantando estoicamente el sudor de mi frente; la sombra que necesitaban mis ojos para gozar de una buena siesta. Fuiste la almohada para mi cabeza. Grandes y hermosas siestas relajándonos del esfuerzo realizado o, sencillamente, haciendo transcurrir el tiempo esperando que esas amigas comunes estuvieran por faena. Juntos nos empapamos con las lagrimas del cielo, pero también aguantamos estoicamente el granizo.

Cuantos recuerdos de aquellos días revoltosos en los cuales los dioses decidían echarnos del monte

La última vez que fuimos de campeo fue en la Selva de Oza, (julio de 2013). Ese día estuvimos mirando ese tronco petrificado, sobre el cual, dentro de nuestro imaginario escribimos un relato. Tu sabías lo que pasaba por mi cabeza, siempre sabías lo que pasaba por ella.  Ese día sentí la presencia de las moras (brujas) del valle de Oza. Algo me dijo que algo iba a suceder pero no sabía qué. Ellas querían que me quedara, que no marchara, de hecho, mi corazón me gritaba ¡¡quédate!! pero ese maldito otro yo, ese que te dicta en demasiadas ocasiones un «no puedes, tienes otras cosas» me empujó a marchar del valle. Pero las moras decidieron que te quedaras y tu decidiste hacerlo.

Este año volveré. Volveré al valle mágico para recorrer el mismo camino con la ilusión de reencontrarte. Sé que sabes que esto va a suceder, lo sabes desde el mismo día que salí del valle. Puede que que nos veamos, o puede que no. Quizás hayas decidido remontar el río o alcanzar esa cumbre que siempre anhelamos subir. Estoy seguro o quiero pensar que ahora eres amigo de Eolo y que con él estás descubriendo nuevos rincones. O quizás las moras hayan decidido petrificarte.

Autor: Ferran Llargués

Comparte en tus redes sociales:

Ferran

Desde pequeño he estado vinculado al río. No puedo pasar por un curso de agua sin detenerme. Escuchar el rumor de sus aguas, ver y sentir la fauna. Son muchas las sensaciones de las cuales no puedo prescindir. Con este blog busco compartir estas dos facetas. Por un lado, mi compromiso por el bienestar de los ríos. Por otro, trasladaros informaciones útiles que puedan aportaros algo interesante para practicar la pesca sin muerte o sencillamente para acercaros a dar un paseo agradable. Ferran

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja un comentario

Cerrar menú

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.
Utilizamos cookies para ofrecer a nuestros visitantes una forma mas cómoda y eficiente a la hora de navegar por nuestra web. Al utilizar nuestra web aceptas nuestra Política de Cookies
En caso de no querer recibir cookies, por favor configure su navegador de Internet para que las borre del disco duro de su ordenador, las bloquee o le avise en caso de instalación de las mismas. Para continuar sin cambios en la configuración de las cookies, simplemente continúe en la página web.
• ¿Qué son las cookies? Las cookies son pequeños archivos que algunas plataformas, como las páginas web, pueden instalar en su ordenador, smartphone, tableta o televisión conectada. Sus funciones pueden ser muy variadas: almacenar sus preferencias de navegación, recopilar información estadística, permitir ciertas funcionalidades técnicas... En ocasiones, las cookies se utilizan para almacenar información básica sobre los hábitos de navegación del usuario o de su equipo.
• ¿Por qué son importantes? Las cookies son útiles por varios motivos. Desde un punto de vista técnico, permiten que las páginas web funcionen de forma más ágil y adaptada a sus preferencias, como por ejemplo almacenar su idioma o la moneda de su país. Además, ayudan a los responsables de los sitios web a mejorar los servicios que ofrecen, gracias a la información estadística que recogen a través de ellas.
• ¿Cómo puedo configurar mis preferencias y desactivar las cookies? Puede permitir, bloquear o eliminar las cookies instaladas en su equipo mediante la configuración de las opciones de su navegador de internet. En el caso en que las bloquee, es posible que ciertos servicios que necesitan su uso no estén disponibles para usted.
Actualizaciones y cambios en la Política de Privacidad / Cookies: La Web masajesdonostia.com puede modificar esta Política de Cookies en función de exigencias legislativas, reglamentarias, o con la finalidad de adaptar dicha política a las instrucciones dictadas por la Agencia Española de Protección de Datos, por ello se aconseja a los Usuarios que la visiten periódicamente.

Cerrar