Casi ni me lo creo, pero tengo de nuevo en mis manos la que fue mi primera caña de mosca.
Estaba reposando en un cuarto trastero de la casa de veraneo, metida en una hendidura. No me había percatado de que seguía allí. Una caña que llegó a mis manos hace muchísimos años.
Mi padre la compró en Andorra después de ver a un pescador cimbreando una en el río, dicho sea de paso, con excelentes resultados. Si no recuerdo mal, debería ser entre 1977 y 1980 —yo tendría entre 10 y 12 años—, aunque puedo estar confundido con la fecha.
No teníamos ni la más remota idea de conceptos como línea, acción ni nada por el estilo. El vendedor, por lo visto, tampoco demasiado. De hecho, según me cuenta mi padre, casi nos la regaló porque nadie la quería. Llevaba, según nos dijo en plan confidencia, más de un año en la tienda.
Compramos la caña, una Shakespeare de dos tramos, un carrete de la misma marca y una línea.
La caña resultó ser una #6/#7.
La línea descubrimos años más tarde que era una #4.
Empezábamos bien.
Con aquella caña sacamos nuestro primer pez, un cacho, al que siguió alguno más. Pero nosotros íbamos a por truchas y éramos incapaces de sacar una.
La caña quedó aparcada.
Seguimos pescando a cebo, a mosca ahogada y cucharilla. Luego llegaron los Rapala.
Después de varios años sin pensar en aquella caña conocí a Josep Piguillem, «Pigui». Él ya pescaba a mosca desde hacía muchos años y en su bar tenía algunas colecciones de moscas. Entablamos amistad muy rápido.
Un día le llevé mi caña y el equipo que tenía para ver qué se podía hacer con aquello.
Ante mi asombro, sacó una barbaridad de metros de línea, pero me explicó que no era precisamente el mejor equipo para iniciarse en la pesca a mosca. Aparte de la línea y del tipo de río, el equipo no estaba compensado.
Guardé la caña y me compré un primer equipo más cercano a mis habilidades, que entonces eran nulas.
Tampoco he mejorado mucho más. 😜
Pigui me inició en este mundo, arte o como lo queráis denominar.
Ahora que he recuperado aquella vieja Shakespeare voy a adecentarla para que me acompañe pescando barbos y carpas.
Se merece volver al río de forma decente y trabajar peces como pocas veces pudo hacerlo.
¿Cuál fue vuestra primera caña de mosca?

Mi primera caña, fue un da bambu, con anillas con el hierro dd lad pinzas de tender, y un carrete Mitchel, muy pequeño que aun conservo, era febrero de 1958.veia un sr en medio del Turia, agitando una caña a modo de latigo, mi amigo y yo, pensabamos que le faltaba”un tornillo”,pescaba con buldo y era efectivo
Caramba!! Y la conservas Rafael?
Ferran buenas tardes , de casualidad sabes el precio de una caña así de ese año ? Mí vecino tiene la misma y la quiere vender
Buenas tardes,
Para gusto colores y para precios ya no te digo…. Las he visto en internet por 30 euros pasando por 300…
Hola Ferrán,
Es curioso que comentes esto, precisamente yo estaba pensando en lo mismo hace unos días. Mi primera caña de mosca me la compré en el año 92, en una tienda de pesca de Granollers, que no se si existe todavía. El dueño era muy amable e incluso previamente me había dejado unos videos VHS de pesca a mosca (supongo que con la intención oculta de que me enganchara al tema ?). La cuestión es que yo ya tenía cierto interés en el tema ya que en mi juventud en Logroño había caído en mis manos el libro de Carriere, y tenía mucha curiosidad por el tema, pero como por aquél entonces no había material de pesca a mosca en las tiendas, pues lo había olvidado un poco.
La cuestión es que me compré esa primera caña, que todavía tengo, no me acuerdo de la marca, y la tengo también en mi segunda residencia, con lo que cuando vaya por allí ya actualizaré la información. Lo que sí que me acuerdo es de que era un auténtico “palo de escoba” (baratita, supongo, dada mi capacidad económica de entonces), de color granate, y el mango no era ni siquiera de corcho, sino de una especie de espuma o foam. También me compré un carrete marca Leda, que también tengo todavía, una línea y algunas moscas.
De lo que sí que me acuerdo perfectamente es de la primera trucha que pesqué con ese material. Después de algunas jornadas fallidas (seguramente fueron unas cuantas, ya que tengo vagos recuerdos de bucles super abiertos y frustración galopante ?), por fin un día, en Sant Sadurní de Osormort, una trucha que recuerdo como si fuera ayer, se dignó (supongo que por equivocación) de tomar mi mosca (una falangista ahogada), y ahí ya quedé totalmente sentenciado de por vida.
A partir de entonces, y ahorrando un poquito, ya llegó mi primera caña con nombre y apellidos, una Orvis Silver Label, comprada en la ya cerrada tienda Mr Fish, pero eso es ya otra historía…
Un saludo,
Pablo
Que resumen mas chulo Pablo. Esa tienda de Granollers también la visité. También recuerdo que mi primera trucha a mosca salió con una Kunnan. Abrazo