Hace unos días pude leer y deleitarme con un escrito del amigo Nieto. Un texto, una reflexión, sobre las opiniones respecto a los pescadores que publican fotografías de truchas u otros peces en internet.
Lo leí dos veces.
A la tercera le pedí autorización para publicarlo en este blog.
Y aquí lo tenéis, con alguna ligera aportación más.
Aleta de Pez
Si a algo nos lleva esta noble pasión de la pesca es precisamente a la exteriorización de casi todo tipo de sentimientos. Allí, en el río, gozamos, reímos, sufrimos, maldecimos y hasta lloramos, al menos todos los que llevamos esta pasión dentro.
Es inevitable y hasta altamente recomendable. Quizás sea nuestro pequeño gran refugio y el único sitio donde podemos exteriorizar todo a la vez. ¿Dónde mejor…?
Vívela como tú la sientas, siéntela como tú la vivas y habla de ella como tú la sientas y vivas, dentro de la legalidad, sin limitaciones absurdas y conceptuales, ni por el qué dirán ni pensarán.
A eso me refiero cuando suelo decir que todo fluya y nada influya. Que las opiniones negativas te resbalen, como resbala la aleta de un pez cuando tratamos de cogerla.
¿Quién es nadie para juzgar nuestros sentimientos y, lo que es peor, nuestra manera de expresarlos y vivirlos?
Decir que poner una foto es dañar el pez es generalizar demasiado y demasiado a la ligera. He visto, por desgracia, a algunos de esos que nunca ponen fotos y que las critican tardar demasiado en sacar un pez de tamaño medio, cuando podría hacerse en muchísimo menos tiempo, dejándolo casi exhausto y con la consiguiente suelta también bastante deficiente, por cierto. Con pericia y conocimiento se podría evitar todo ese sufrimiento innecesario.
Me gustaría que esos que opinan así vieran el tiempo que tardamos algunos en sacar un gran talla, su manipulación y su liberación. La ignorancia y la falta de formación y de información hacen que se opine demasiado libremente.
Por otra parte, decir que sacar una foto es EGO es irrisorio, cuanto menos. Por la misma lógica y razón, también lo sería poner una foto del montaje de una mosca, de un viaje realizado, de una caña comprada e incluso de un texto publicado. Todos pueden tener el mismo fin y fondo.
¿Realmente entienden el significado de la palabra EGO y todo lo que conlleva?
¡Quien esté libre de Ego que me lo haga saber, por favor, y le monto una Ermita!
No siempre se tiene la misma intencionalidad para el mismo gesto. Se debería mirar más el fondo que la forma.
Poner una foto de una gran talla no quiere decir que te las quieras dar de nada. Algunos ni tan siquiera salimos en las fotos la gran mayoría de las veces, ni lo necesitamos tampoco. Y, de hacerlo, priorizamos la belleza y defensa de las grandes tallas por encima de todo, a las que muchos también juzgan de dañinas.
Dejando que la actriz principal sea quien debe ser.
Y no me referiré a ellas como PRINCESAS, que lo son, no sea que me tachen de “cursi”…
Lo que hay que leer por estos lares.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, con el rabo espanta a las moscas.
Para unos será solamente sacar peces; para otros, un rato de evasión en buena compañía; para otros, una terapia. Incluso para algunos puede que todo ello junto. Y todo es igual de respetable.
Eso de que lo nuestro y lo que nosotros hacemos y practicamos es lo mejor y lo único ya no vale, queridos amigos. Ya no encaja, está fuera de lugar.
Empecemos por respetar para que nos respeten.
Me duele profundamente ver cómo amigos discuten, cómo las envidias emanan al ver en ciertas publicaciones su número de likes. Y cómo se miden continuamente a ver quién la tiene más larga. Y cómo otros se frustran como si les fuera la vida en ello.
¡¡¡Vale ya!!!
Esto es para disfrutar. Para sumar, para unir y aportar cada uno lo que buenamente sepa o pueda.
¿Por qué lo complicamos tanto? ¿Por qué dar esta imagen tan negativa a gente profana en el tema, algunos de ellos gente muy joven, iniciándose en esta preciosa y apasionante pasión?
Cuidemos el río y a todos sus habitantes con respeto, con amor y sin ninguna intencionalidad más allá… como parte integrante de un TODO que somos, sin olvidar a los de dos patas, por supuesto, que en la mayoría de los casos no sabemos gestionar ni administrar todo este espectáculo, toda esta gran maravilla que nos ha sido regalada.
Dejemos también de jugar a ser Dioses que todo podemos controlar. Quizás el entregarse, el soltar el control y el dejar que la vida sea no sea algo tan descabellado.
Y, por último, corrijamos en privado y aplaudamos en público.
Esa es la diferencia más notoria entre alguien que se está instruyendo y alguien que instruye y sabe hacerlo con rigor y profesionalidad. Esto tiene que servir para unir y sumar, no para lo contrario.
Pobre de aquel que se cree que lo sabe todo y que está en posesión de la verdad absoluta y ya nada tiene que aprender.
La pesca, como la vida, es un proceso de aprendizaje continuo. Ojalá nunca se nos agote esa sed de conocimiento y esa actitud de aprendizaje, porque ese día habremos muerto en vida.
Si el tiempo que se pierde en dimes y diretes lo dedicáramos a aprender y enseñar lo poco que sabemos…
Dejemos aparcada de una vez la mente crítica y tóxica y cojamos la mente constructiva y positiva.
Disfrutemos.
Fuerte abrazo a tod@s.
Texto J. Nieto
Excelente reflexión!! Comparto plenamente con el autor su forma de entender la pesca y cómo cada uno comparte la experiencia.
Cooncidimos 😉