En este momento estás viendo De pesca por el río Sava: tímalos y grandes truchas arco-iris

De pesca por el río Sava: tímalos y grandes truchas arco-iris

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:Viajes
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios

Sava Bohinjka.

Es repetir el nombre en casa y siento que mi caña empieza a cimbrear. No sé si por ganas de salir al río o asustada de tener que acometer luchas con los peces que albergan esas aguas.

Mi cerebro empieza a regurgitar de forma espasmódica recuerdos de ese día.

¡¡Qué día!!

Pero vayamos por partes, que necesito contar todo con una dosis de calma.

IMG_5321
Subidos al tren
De camino al destino

Nos despertamos temprano en Vila Noblesa, nuestra residencia en esos días de pesca por la zona de Tolmin, Eslovenia.

Un buen desayuno, una dosis de «antibiótico» —un vasito de alguna bebida espirituosa, tipo orujo o similar; la verdad, no llegué a descifrar los aromas— y a buscar la estación de tren para embarcar el coche.

Sí, el coche lo subimos al tren.

Con ello te ahorras un montón de curvas hasta el destino elegido, pero además te permite ver hermosos paisajes.

Eso sí, recordad subir las ventanillas en los túneles, a no ser que queráis oler a pescado ahumado.

Yo, más feliz que un niño en un parque de atracciones, me dediqué todo el rato a gozar del momento.

El trayecto en tren nos dejó en Bohinjska Bistrica. De ahí nos dirigimos hasta Ribčev Laz, cerca del afamado lago Bohinjsko.

Nada más llegar nos acercamos hasta la zona del desagüe del lago.

Un paisaje sublime, como todo lo que se puede ver en Eslovenia.

Justo debajo del lago, ya en el río, pudimos ver un par de pescadores cimbreando sus cañas. En unos minutos les vimos sacar varios peces de porte pequeño y medio.

Ese tramo estaba repleto de truchas, algunas de tamaños muy interesantes, al menos de las que pudimos cazar a vista.

Blaz, nuestro guía, nos llevó a una tienda de pesca cercana. Allí podíamos sacar los permisos que necesitábamos y, de paso, recomponer un poco los materiales necesarios.

El muestrario de moscas ya te orientaba un poco sobre con qué pescar en ese sector.

Quien más quien menos compró algo.

Fruto de ese ataque de histeria pescadora —compras compulsivas— y de la simpatía del propietario, nos fuimos con una bonita caja de madera, obsequio de la casa.

Bueno, y con otro chupito de «antibiótico».

Menos mal que no conducía.

IMG_5339
Permisos de pesca
IMG_5340
Con el amable vendedor

Finalmente decidimos ir al río a practicar eso de la pesca a mosca…

Por favor, qué rápido ve pasar uno las horas cuando contempla toda esa agua limpia y esos peces danzando en ella, gritando de forma provocadora:

¿Que no vieneeees?

JUNTOS DESPUÉS DE LAS IRIS
Tomando un refrigerio
IMG_5355
Oteando el río, mejor dicho, babeando un poco…
El cazadero
Localizada…!!!

 

Zona elegida: la zona intermedia.

Nos avisaron de que ese sector tenía peces de cierto tamaño.

Mienten como bellacos.

Ese sector tiene peces ¡¡de tamaño cierto, muy cierto!!

Ya desde el puente y, una vez acostumbrada la vista a las aguas claras, pudimos empezar a observar algunos de estos grandes ejemplares apostados en sus zonas de caza.

Grandes arcoíris, tímalos —en este tramo no vimos muy grandes—…

Por un momento pensé que empezaba a llover, pero no. Era la baba que caía al río de mis amigos de andanzas.

Tuve que agitarlos —más bien poco, he de ser sincero— para que empezaran con el consabido ritual de equiparse.

A Blaz le pedimos si nos podía sacar una de esas «cosas negras con aletas».

La primera no se dejó, pero la segunda entró.

Y con ello también me entró una taquicardia del demonio. Menos mal que no la clavé yo, porque todavía no habría vuelto…

Un enorme torpedo que dio una gran pelea.

Solo la experiencia de pescar esos peces con cierta asiduidad consigue que te serenes y trabajes bien el ejemplar.

Finalmente tuvo que sucumbir a la serenidad y pudimos acariciar a ese majestuoso pez.

Más tarde siguió otro…

IMG_5356
Finalmente, a la mano…!!!

 

Después de comer algo ligero nos dirigimos a otro sector.

En esta ocasión el objetivo era prender tímalos, aunque también albergábamos la esperanza de ver a los huchos, aunque en esa época no era viable tentarlos.

La zona no decepcionó en absoluto.

Cientos de estos hermosos peces mosqueando como locos.

Finalmente tuve «mi ratito».

Algunos decidieron hacerme feliz, algo que agradezco de todo corazón, ya que la lluvia hizo acto de presencia.

Sus picadas eran una más que bonita recompensa.

Merecía la pena empaparse la espalda.

Peces peculiares estos tímalos. Su forma de picar hay que entenderla un poco, pero cuando le coges el truquillo…

…es cuando te toca marchar.

Mecagüento, qué rápido pasa el tiempo.

En fin, un sereno hermoso, un buen y entrañable recuerdo que voy a almacenar en el rincón del cerebro reservado para temas pesquiles.

De mayor voy a ser todavía más insoportable con mis historietas.

Timalo 2
Uno de los tantos tímalos que salieron
IMG_5332
Buen río, hermosas bosques, tímalos, truchas y huchos… un río que se merece diversas sesiones de pesca
Timalo
Los tímalos, cebándose casi constantemente. Muy entretenida su pesca

 

El viaje de vuelta, una vez más en el tren, fue mágico, entrañable.

Los primeros minutos, intercambio de experiencias con un fondo musical más bien poco pescador —un rapero en esloveno…— y comentarios sobre la noticia del día en España, la abdicación del Rey.

Finalmente, música en off, mentes al cielo en semi-off y a esperar el pitido de llegada a la estación, un no deseado on.

Una vez en la cama me dije a mí mismo:

—Vas a volver, palabrita de Tito Ferrán.

Y aquí estoy, ahorrando para volver a Eslovenia, para volver a «sentir Eslovenia», que es la frase fuerza que utilizan los de turismo de allá.

Más información en:

http://www.slovenia.info/es/Pesca.htm?ribolov=0&lng=7

Otros artículos publicados aquí sobre Eslovenia:

Branko Killer, la mosca indispensable para Eslovenia

Río Soča; pescando duendes y almas puras
Respirando pesca en Eslovenia; Vila Noblesa = Branko Gasparin
Detrás de las truchas marmoratas
Idrija; río de grandes truchas

Comparte en tus redes sociales:

Ferran

Desde pequeño he estado vinculado al río. No puedo pasar por un curso de agua sin detenerme. Escuchar el rumor de sus aguas, ver y sentir la fauna. Son muchas las sensaciones de las cuales no puedo prescindir. Con este blog busco compartir estas dos facetas. Por un lado, mi compromiso por el bienestar de los ríos. Por otro, trasladaros informaciones útiles que puedan aportaros algo interesante para practicar la pesca sin muerte o sencillamente para acercaros a dar un paseo agradable. Ferran

Esta entrada tiene 0 comentarios

  1. Josep Grau

    Eslovenia encara es un paradis, pero imaginat com era als anys 90 i 92. Les aigues dels rius eren turquesa super transparents i les pedres de la llera no tenien ni una sola alga. Els timals de 40 cmt i més. Era com el Carib en versió riu. Tot i els anys passats no he olbridat aquells dies de pesca.

Deja una respuesta

4 × 1 =