Unas horas más de pesca —con alegría, porque no estaba previsto— en compañía de Javier Rubio.
Y unas horas más de pasión desbocada tras los barbos, aunque últimamente ya nos estamos habituando a la pesca multiespecie en nuestras salidas.
Las famosas tablas solunares pronosticaban una buena tarde y, al menos esta vez, la actividad de los peces coincidió con la previsión.
Peces activos, o muy activos, aunque en zonas concretas. En otras los veías, pero no estaban por la labor.
A veces pienso que esto es como la cobertura de la telefonía: hay zonas en las que, por el motivo que sea, los peces parecen mucho más motivados. 😉
Veremos ahora cómo influyen las lluvias en el estado de los ríos y en la actividad de los peces. Se acercan además esos momentos especialmente intensos para barbos y carpas.