
Pasar siete días en Eslovenia es una hermosa experiencia. Ríos que parecen pintados con acuarelas, aire puro, una naturaleza en plenitud.
Son diversas las sensaciones y cosas que os quiero transmitir de este viaje. Visto lo visto y dado el volumen de todo lo que deseo comentar, creo que lo mejor es ir desgranándolo en diferentes entradas para intentar darle el trato que se merece.
Aunque siempre me queda la sensación de que no puedo cubrir todo lo que deseo expresar.

Empiezo hablando de la que ha sido mi casa durante estos días.
Y digo mi casa porque en ella me he sentido extremadamente bien acogido, mimado.
Los propietarios, Branko Gasparin y Vlasta, bueno, la familia Gasparin, hicieron de mi estancia un auténtico sueño hecho realidad.
Ellos habían creado Vila Noblesa, un lodge en el que se respiraba pesca por todo el recinto.
Y digo recinto porque estaba compuesto por diferentes espacios: la casa principal, las casas para pescadores, el cobertizo del patio, el jardín…
Cien por cien ambiente de pesca.


Llegamos un viernes por la tarde y, nada más llegar, encontramos una mesa con embutidos elaborados por ellos mismos: jamón, jabalí, oso… Todo regado con vino tinto o blanco.
Esto era algo que encontrábamos cada día en la mesa del desayuno junto con arándanos, fresas, frambuesas, mermeladas de diferentes sabores, pastas para el café y el omnipresente…
¡¡antibiótico!!
El antibiótico resultó ser un dedal con una bebida «espiritual».
Un buen sistema para ayudar a digerir el desayuno.
Si este de por sí era bueno, la cena cubría las necesidades de cualquiera que tuviera un buen saque: entrante, dos platos, postre y un «sírvase usted mismo la bebida espiritual».
Algo peligroso para aquellos a los que les gusta degustar mil sabores…
Tanto la zona de cocina y comedor como la sala de estar de Branko estaban rodeadas de peces naturalizados, algo en lo que él era especialista.
También podíamos ver trofeos de caza, otra de las grandes aficiones de Branko.
Pero, como digo, había detalles de pesca por todas partes: unas botas de pesca jubiladas que daban vida a una jardinera, vasos de vino con dibujos de moscas y peces, botellas con los mismos motivos…
La sala de estar estaba llena de cajas de moscas para que ningún pescador tuviera problemas.

Sobre las moscas de Branko, qué decir.
Unas manos virtuosas de las que salían moscas cien por cien pescadoras y alguna que otra maravilla que, además, también pescaba.
Todo aquel ambiente te impregnaba.
De hecho, he de decir que volví de allí con renovadas ganas de salir al río.
Volví a ordenar mi rincón de montaje, adecenté los waders, recoloqué las moscas y, sobre todo, seguí babeando viendo las que me traje de recuerdo.



Branko, como comentaba, era un excelente montador de moscas. Dedicaba muchas horas a producir moscas para los amigos que pasaban por su lodge y había recibido diferentes reconocimientos en concursos de montaje.
Una de sus creaciones más conocidas era la Branko Killer, de la que nos hablaban diferentes guías de pesca durante nuestro viaje.
Por algo sería.
La Branko Killer, una mosca montada en parachute de un color rosa violáceo, parecía embrujar a los peces de la zona cuando andaban a seca.
La vi en acción y pude comprobar en primera persona su funcionalidad.
Pero uno de los montajes que más me sorprendió fue una efímera montada de tal modo que parecía no estar atada a nada.
Si cogías la mosca por las alas podías ver cómo el anzuelo literalmente se movía como si estuviera suelto.
Tenía su truco.
Con este sistema la mosca derivaba de una forma extremadamente natural.

En el siguiente vídeo podéis ver otra de aquellas locuras de montaje de Branko: una emergente construida con una combinación de materiales que hacía que, una vez hundida, volviera hacia la superficie.
Si eres pez…
¿cómo resistirse a ese movimiento ascendente?
Como digo, una locura de montaje.
He intentado transmitiros lo especial que fue para nosotros Vila Noblesa.
Una casa en la que todo respiraba pesca y una familia que consiguió que aquellos días que tanto habíamos deseado fueran todavía mejores.
Durante nuestra estancia coincidimos también con pescadores que habían regresado en diferentes ocasiones, entre ellos algunos nombres conocidos dentro del mundo de la pesca, como Marc Petitjean, con quien compartimos un par de días.
Yo también lo tenía claro.
Volvería.
Branko, Vlasta, familia Gasparin:
muchas gracias por vuestra hospitalidad.
Volveré, volveremos.

Ferrán, a cualquier cosa le llamas tu trabajar. ¡Vaya envidia!
Jorge, hay momentos de curro, momentos para respirar, momentos para pescar. Pero siempre, siempre, hay momentos para compartir
Tres bel article Ferran, je suis tres heureux de vous avoir rencontrer à la Vila Noblesa, c’etait un plaisir, Merci aussi pour le lien et Merci pour ce que tu as écrit sur Branko, Vlasta et la Slovénie, ils le méritent, c’est un lieu magique !!!! A tres bientot là-bas !!! Mes amities à toi , à Augusti, Renato , Lulu sans oublier Jose Antonio !!!
Jean-Pierre Chabot
Merci pour le commentaire Jean Pierre
Me ha gustado mucho lo que he visto en el video y como hablas del lodge de pesca y la gente que lo regenta me gustaria hacer un viaje para pescar timalos y truchas como podria enterarme como funciona ese viaje precios dias etc un saludo y gracias por poner los dientes largos con tu viaje
Hola Esteban. puedes contactar directamente con ellos tienes el enlace en el mismo artículo. Aparte de su coste debes calcular los permisos dado que su precio es importante. Entre varios estamos valorando de ir en junio de este año. Si quieres te envío info llegado el momento por si te apetece ir.
Podeis contactar con Jose Lopez por telefono ( 0041786156459 ) o bien por Mail. jlmconcept@hotmail.com. Conozco VILA NOBLESA y la région de Tolmin desde 1982….Os dare toda la imformacion necesaria…..y seguro que nos podremos ver alli. Animaros, él lugar es extraordinario y los rios…….verlo en ÉL CANAL NATURATV y saldremos de dudas. Jose Lopez Martin. JLM.
Muchas gracias Ferrán!!!
Tomo nota porque me gustaría ir…Cuanto antes!!!
Tengo más info de ese viaje 😉