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Despedida de la alta montaña en el Pirineo de Huesca

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Llega octubre. Mes de cierre de temporada de trucha, tanto en baja como en alta montaña.

En mi caso decido realizar los últimos lances en el Pirineo de Huesca. He quedado con Alfonso García. Hace más de tres años que no estamos juntos en el río, algo que hay que arreglar. También esperamos encontrarnos con Paco Lizarraga —Paco Maravillas— y quizás con algún otro pescador.

Escoger dónde quieres realizar los primeros de esos últimos lances de la temporada no es fácil. Pero, tras un breve debate —soy fácil de convencer—, nos vamos directos al primer río.

Nos espera el Ara, en Bujaruelo.

Este año tenemos un otoño tardío. Los verdes siguen dominando. Solo alguna haya empieza, tímidamente, a dar indicios de empalidecer. Esta vez no voy a pescar debajo de un techo de colores rojos, amarillos y marrones.

Parece que hasta la montaña quiere alargar un poco más el verano.

Empezamos con cachondeo.

Alfonso me dice que deje mi caña en el coche, que tampoco agarre la Tenkara y que me va a dejar una caña vieja que tiene por ahí.

De golpe tengo en la mano una Winston, con un carrete ruinoso y una línea que da mala pinta.

Como os podéis imaginar, nada de esto es así.

Voy a empezar mi despedida con un equipo de lujo, en un río y con un amigo a la misma altura.

Creo que al segundo lance ya saqué la primera.

Luego fue un mano a mano con Alfonso.

Esta poza tú, esta yo.

Muchas veces sin tener que mediar palabra. A ratos subiendo en paralelo, sabiendo que los dos llevamos el mismo ritmo, sin pisar posturas ni estropear lances.

Esta unión con quien pescas es lo más parecido a una cordada de escalada.

Un compañero de cordada no es un tema baladí; te puede ir la piel. Evidentemente no es el caso de la pesca, pero he tenido compañeros que me han destrozado jornadas enteras de río.

No es fácil encontrar pescadores con los que te compenetres tan bien.

Me costó irme del río.

No solo por el espectáculo natural, sino también porque pescar con Alfonso es como un curso intensivo de pesca. Correcciones de lance, de moscas, de cómo debe trabajar tal o cual imitación y otras muchas cosas.

Sobre ello hablaré en otra entrada, porque aquel día volvieron a ponerse en cuestión algunos de esos mitos que tenemos sobre la pesca en alta montaña. 

El día siguiente empezó con el regalo de Paco Lizarraga.

De aquello salió otra historia: Mi caña de bambú: la PL-010 de Paco Lizarraga.

Un buen almuerzo, reparto de ríos —una vez más soy fácil de convencer— y de nuevo al tajo.

Esta vez, con mi primera caña de bambú.

Los primeros lances fueron para lanzar, en el sentido literal de la expresión…

Después de modificar el bajo y de una demostración de Alfonso sobre cómo debía pescar con ella —por cierto, la primera trucha la sacó él casi sin querer—, empecé a medio lanzar el sedal.

Unos cuantos lances de prueba y la primera trucha entró en la sacadera.

Una despedida de la alta montaña como hacía tiempo que no tenía.

No por los peces, que se portaron como en otras ocasiones, sino por esa sensación de haber vivido muchas cosas en un periodo muy corto de tiempo.

Pronto llegarán las nieves.

Los caudales cambiarán y las truchas entrarán de lleno en su periodo reproductivo. Nosotros solo debemos hacer una cosa: dejar tranquilas a esas batalladoras.

Como dice un optimista, ya queda menos para la próxima temporada 😉

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Ferran

Desde pequeño he estado vinculado al río. No puedo pasar por un curso de agua sin detenerme. Escuchar el rumor de sus aguas, ver y sentir la fauna. Son muchas las sensaciones de las cuales no puedo prescindir. Con este blog busco compartir estas dos facetas. Por un lado, mi compromiso por el bienestar de los ríos. Por otro, trasladaros informaciones útiles que puedan aportaros algo interesante para practicar la pesca sin muerte o sencillamente para acercaros a dar un paseo agradable. Ferran

Esta entrada tiene 9 comentarios

  1. Menudo fin de temporada Ferrán!!! Bujaruelo es para soñar y posiblemente ahí están las truchas más bonitas del Pirineo para mí.

    1. Ferran

      Ya sabes que el Pirineo me tiene pillado. Sobre las truchas, su fenotipo, obviamente me gustan, todas las mediterráneas me gustan 😉

  2. jos

    Un placer conocerte personalmente, como no podía ser de otra manera, y más acompañados de Alfonso y Paco, que bien sienta pescar con amigos.

  3. trout man

    No se ni como encontré este blog será que los jubilados tenemos mucho tiempo libre jajaja.Bonitas fotos,espectaculat lugar ,mejor compañis muy dificil.Un abrazo a todos.

    1. trout man

      Por si las moscas..trout man soy yo Alberto,farioreo

      1. Ferran

        Alberto!!! Cuántos años sin saber de ti!!

  4. trout man

    Alfonso me dijo que despues de cierta edad tenia que esconderme jajaja.LLevo 3 jubilado ahora cabo cumplir 70 pero hasta el 2021 por españa solo junio,julio y una semana de Agosto.Y ahora mi hijo hace 3 meses se fue a vivir a madrid.Pero…un dia de estos nos veremos por Biescas.Un abrazo.

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